miércoles, 15 de enero de 2014

" Maestra tú me gustas.."

La relación entre alumnos y profesores se basa en un conjunto de reglas cuyo significado es respetado y comprendido por ambas partes. Pero en la edad en la que el cuerpo se desarrolla, el adolescente atraviesa un período delicado en el que experimenta la necesidad de sentir que es alguien y no sólo para sus más allegados. Los profesores suelen asumir el rol de esas otras personas.
El alumno enamorado del profesor es un patrón muy clásico. Una sonrisa, la atención prestada o una buena nota pueden hacer que el alumno imagine un romance con uno de los profesores. En el caso de que el adulto muestre cierta preferencia por el alumno en cuestión, pueden darse situaciones de peligro reales. Su actitud debe ser impecable y ejemplar.
Toda la vida se han dado casos de alumnos y alumnas que se han enamorado de sus maestros y profesores.
A veces como son varias horas al día con los mismos alumnos y varios días seguidos pues se crean relaciones estrechas y de confianza. Todos los alumnos en cuanto se les da cariño y se les escucha, se convierten un poco en medio-hijos; es más,  a veces los profesores nos convertimos en confidentes, nos enteramos de cosas que no saben ni sus padres....Y además te dicen claramente: "por favor no le digas nada a mis padres".
Pero a veces se pasa de pasar un poco de padres y madres, a gustarles tanto....que se creen estar enamorados.
Un alumno hoy me ha dicho algo bonito y original, parecía un cuento: "Maestra me gustaría que inventaran una máquina del tiempo, sí, una máquina en la que nos pudiéramos meter y aparecer en el pasado y haber nacido mucho antes, así me iría a la época que tú tuvieras 15 años y yo pudiera tener 15 o 16 años y así podríamos ser novios...que es lo que más quiero en el mundo. Y además desde que te conozco estoy escuchando música de los 70 y los 80 y me gusta mucho, creo que es mejor que la de ahora. No soy feliz teniendo 15 años y sin poder estar contigo, ni tener ni siquiera una oportunidad, si por lo menos me dejaras que cumpliera 18 años........" Con lágrimas en los ojos, me ha dicho que le gusto tanto, que soy increíble, divertida, guapa y alegre.
Son situaciones difíciles cuando pasan y realmente sí es cierto que alguna vez todos nos hemos sentido alguna vez atraídos por algún profesor.
Hay que llevarlo lo mejor posible, dejar las cosas claras y cortar desde el principio el tema. Hablarles que pueden ser tus hijos y que no confundan el cariño y la escucha con otras cosas.
Y una cosa que hay que tener clara es que nos tenemos que poner en lugar de ellos y pensar que estos sentimientos a su edad son importantes y pensar que nosotros hemos tenido ya su edad y ellos nunca han tenido la nuestra.
 Hay que seguir haciendo nuestra labor de docente lo mejor que podamos y hay que seguir interesándonos por sus problemas, preocupaciones e intereses. Y siempre intentando que se conviertan  ante todo en buenas personas.

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