viernes, 18 de marzo de 2016

¿Te sientes maduro emocionalmente?

"Con el tiempo y la madurez, descubrirás que tienes dos manos: una para ayudarte a tí misma y la otra para ayudar a los demás". ( Felix Campoverde Velez)
"La madurez es la escalada hacia la verdad y hacia el bien". (Doménico Cieri Castella)
"Para tener un matrimonio feliz se necesita tener madurez intelectual, económica y emocional". (Javier Herrera)
"La madurez del hombre es haber vuelto a encontrar la seriedad con la que jugaba cuando era niño". (Friedrich Nietzsche)
La madurez emocional se define como "Ser capaz de aceptar la realidad de las personas y las cosas tal cual son".
Tenemos que intentar ser funcionales, prácticos, agradables para los demás y sobre todo saludables para con nosotros mismos.
Debemos de ser capaces de establecer metas que queremos cumplir y llevar a cabo. Saber lo que queremos, lo que deseamos realmente.
Os voy a poner algunos consejos para poder sentirnos mejor con nosotros mismos y alcanzar una mayor madurez:
1- Controlar nuestras emociones. (Pensar antes de actuar).
2- Confiar en nosotros mismos.(Pensar que somos capaces de acertar).
3- Tener paciencia para con los demás.(Pensar que los demás no tienen porqué pensar igual que nosotros).
4- Debemos conectarnos de forma positiva con todas las personas que nos rodean. (Siempre intentarlo).
5- Debemos de tratar de ayudar a quien podamos y apoyar a las personas que nos importan.
6- Llevar un balance de nuestras emociones.(Reducir estrés y pensar con serenidad).
7- Nunca abandonar las metas que nos propongamos.(El que la sigue la consigue).
8- Debemos ser humildes.(Aceptar nuestros errores).
9- No criticar ni juzgar a los demás.(Sobre todo no juzgar a la ligera).
Bueno, debemos ser coherentes con nosotros mismos.
Desear la felicidad de los demás.
Y siempre intentar ser buena gente". Este consejo siempre se lo he dado a mis alumnos.
Además si somos a veces un poco niños, no pasa nada, le damos a la vida un tono divertido que siempre viene bien.
Ser niños a veces y responsables ante la vida.

viernes, 11 de marzo de 2016

Enfréntate con tus miedos.

“El miedo es ese pequeño cuarto oscuro donde los negativos son revelados”
Michael Pritchard

Solemos permitir que el miedo, las preocupaciones y la inseguridad dominen y definan nuestras vidas. Les permitimos robarnos la diversión, el sueño y nuestras ilusiones más preciadas. Si quieres alcanzar la felicidad y llevar a cabo todos tus sueños, debes estar preparado para dar un salto de fe contra todos tus miedos.

Las causas por las que preferimos seguir jugando seguro y evitamos el éxito, es el temor al ridículo, a parecer tontos, a salir heridos, enfrentar el rechazo o fallar. Aprendemos a vivir con miedo desde nuestra infancia, a causa de experiencias traumáticas o de los mensajes negativos que vemos en todos lados. A pesar de que los miedos no son nuestra responsabilidad, solo nosotros podemos enfrentarlos y eliminarlos de nuestra vida.

¡Aprende a enfrentar tus miedos!

1.    Hazte amigo de tus miedos. Ya sabes cuáles son tus miedos, ahora invítalos a entrar en tu vida. Atrévete a ponerte en las situaciones que te dan miedo, respira profundo y da el salto. Solo de esta forma aprenderás a romper tus límites.

2.    Que tus pensamientos positivos sean los que te dominen. Los pensamientos que se relacionan con el miedo solo te atraerán más miedo, así que déjalos atrás. En lugar de esperar siempre lo peor, entrena a tu mente para ver y esperar lo mejor. Dale cabida a las mejores ideas sobre el futuro.

3.    Quítale tiempo, energía y atención al miedo. Vuélvete consciente de la forma en la que gastas estos tres elementos. Es importante estar consciente, preparado y enfocado en encontrar soluciones que reduzcan las situaciones que te generan miedo.

4.    Sé consciente de tus victorias. El miedo se alimenta de los fracasos y de las ideas negativas que surgen de los eventos negativos de nuestras vidas. Por ello, para enfrentarlo, es importante que recuerdes y conozcas cada victoria que has tenido. Solemos restarle importancia a nuestros triunfos, cuando deberían ser nuestra herramienta para imponernos nuevos restos y persistir.

5.    Pide apoyo a tu familia y amigos. La familia y los amigos son una de las fuentes que más confianza nos generan. Cuando sientas que estás a punto de ser vencido por tus miedos pídeles ayuda. Seguramente te ayudarán a ver las alternativas y a tomar los riesgos necesarios.

6.    Ríete de tus miedos. Nuestros miedos, reales o imaginarios, se alimentan de nuestra inseguridad. Pero cuando nos reímos de ellos y los minimizamos los podemos ver con la perspectiva adecuada. Al hacerlos el objeto de nuestra risa, les quitamos poder y lo tomamos nosotros, esto nos facilitará tomar el reto y enfrentarlos.


7.    Lleva una lista de los miedos vencidos. Cada vez que logres el punto 1 y hayas vencido un miedo, anótalo en la lista. Esto será un recordatorio de tu capacidad para salir adelante y la próxima vez que te enfrentes a un miedo revisa esa lista y ármate de valor para aumentarla.