lunes, 26 de mayo de 2014

Vive intensamente cada segundo de tu vida.

" Solo existen dos días en el año en que no se puede hacer nada. Uno se llama ayer y otro mañana. Por lo tanto hoy es el día  ideal para amar, crecer, hacer y principalmente vivir". (Dalai Lama).
"Date cuenta profundamente de que el momento presente es todo lo que tienes. Haz Ahora el enfoque principal de tu vida". (Eckhart Tolle).
"Cuando por fin logres vivir el presente, te sorprenderá todo lo que puedes hacer y lo bien que lo haces". (Película El Guerrero Pacífico).
Muchas personas se amargan la vida por vivir con pesar por el pasado además de temor y preocupación por el futuro, esto según muchos expertos provoca el proceso de envejecimiento, te hace más propenso a diferentes enfermedades y sobre todo se va convirtiendo en un hábito generando desaliento diario, quitando el sueño y muchas otras consecuencias.
Debemos procurar vivir intensamente cada segundo de la vida.
No dejemos para mañana cosas que podemos hacer hoy .
En realidad todos vivimos en el presente. Es imposible no hacerlo. No puedes escapar del presente. Está aquí. Quieras o no quieras, estás siempre en el presente. Otra cosa es donde esté tu mente.
Vivimos muchas veces buscando algo que ha de llegar, esperando que suceda algo que aún no ha sucedido, anhelando el momento en que ocurra aquello que queremos que pase. Nuestra mente está puesta la mayoría del tiempo en cosas que queremos que ocurra: la hora de salir del trabajo, las vacaciones, que llegue el fin de semana, que nos toque la lotería, que me cambie de trabajo, que encuentre pareja, que tenga hijos, que me cambie de casa...No son situaciones. Solo son trucos de nuestra mente y de nuestro ego para sobrevivir.
Focalízate en el ahora y se consciente de cada momento. Y vive cada segundo del día intensamente.

jueves, 15 de mayo de 2014

¿Nervioso o TDAH? ¿Cómo saber si un niño/a padece TDAH?

El trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH), es una enfermedad que se manifiesta en un nivel de actividad elevado ,y dificultad para controlar esta actividad intensa. Esto provoca dificultad para estarse quieto y para concentrarse. El TDAH, está provocando por una alteración neurobiológica, suele aparecer antes de los 7 años y se agrava en la etapa escolar, manteniéndose en la adolescencia y en la edad adulta.
En los últimos años se ha podido observar un gran número de casos diagnosticados con este trastorno, en niños/as en edad escolar.
¿Cómo podemos saber si un niño/a es nervioso simplemente o padece TDAH?
Son muchas las familias y educadores que se encuentran con este interrogante.
Para un diagnóstico claro y específico, debemos acudir a un especialista.
Hay que prestar atención a algunos indicadores.
En el TDAH aparecen tres grupos de síntomas, agrupados en 3 tipos de conductas: Falta de Atención, Hiperactividad e Impulsividad.
Falta de Atención:
- Comete errores continuos en las tareas escolares.
- Muestra dificultad para mantener la atención.
- Trata de evitar o se enfada ante las tareas.
- Es descuidado con sus objetos personales.
- Se distrae con facilidad.
- Parece no escuchar cuando se le habla.
- Le cuesta seguir instrucciones.
Impulsividad:
- Contesta antes de que se finalice la pregunta.
- Le cuesta esperar su turno.
-Suele interrumpir a los demás.
- No tiene paciencia.
- Actúa y habla sin pensar.
Hiperactividad:
- Muestra un movimiento constante.
- Le cuesta permanecer sentado.
- Le cuesta estar tranquilo, aunque le guste la actividad.
- Habla rápidamente y parece no poder callar.
Para hablar de TDAH, tienen que presentarse un número suficiente de indicadores, durante un tiempo no inferior a 6 meses y aparecer antes de los 7 años. Los síntomas aparecen en diferentes contextos y provocan situaciones incómodas en diferentes lugares: casa, colegio y grupo amigos.

martes, 13 de mayo de 2014

¿Puedes romper un corazón con tu lengua?

" La lengua no tiene huesos, pero es lo suficientemente fuerte para romper un corazón. Por eso, ten cuidado con lo que dices..". (Anónimo).
"Una palabra hiere más profundamente que una espada". (Richard Burton).
"Si uno no tiene la mente abierta, también debe cerrar la boca". (Sue -Grafton).
"Una palabra es suficiente para hacer o deshacer la fortuna de un hombre". (Sófocles).
La llave del mundo son las palabras.
Nada más hiriente que una palabra mal dicha en el momento incorrecto. A veces las palabras hieren más que muchas acciones.
Las palabras son las herramientas que construyen nuestra vida. Está en nuestras manos hablar palabras positivas que nos edifiquen a nosotros mismos o que intencionadamente nos destruyan. Las palabras de ánimo que nos digamos son las que nos ayudan a crecer y a madurar emocionalmente.
Por otra parte, las palabras destructivas que empleemos para autocriticarnos tendrán como misión denigrarnos, bajan nuestra autoestima y perder la esperanza de conseguir nuestros sueños y metas que nos hemos propuesto.
¡Mucho cuidado con lo que te dices a ti mismo!
Debemos tener mucho cuidado y estar muy consciente sobre las palabras que usamos. Las palabras tienen un peso inmenso que pueden sanar o abrir heridas del pasado. El impacto de las mismas pueden herir a las personas que amamos. Las palabras de estímulo tienen el poder de darnos paz y de regenerarnos dándonos nuevas fuerzas para seguir luchando. Para prosperar en la vida no necesito tener suerte. Tu mejor herramienta es empeñarte en conseguir tus propósitos.
Nuestra actitud se delata por nuestras palabras.
En esta vida, es nuestra actitud y nuestras decisiones las que cuentan para progresar. Cuando nos presentamos a una entrevista para obtener una mejor oportunidad de trabajo o quizás vamos a una cita amorosa, si no tenemos una actitud positiva por miedo al rechazo, estos sentimientos serán transmitidos a nuestra pareja o al entrevistador por medio de nuestras palabras. En las palabras que pronunciemos en ese momento está el éxito o el fracaso que obtengas.
Tus palabras te delatarán y el empleador querrá o no que tu formes parte de su empresa. Tu pareja decidirá si quiere compartir su vida contigo.
Hay que tener cuidado con lo Que decimos, pero sobre todo con la forma Cómo lo decimos.
Con las palabras se puede casi todo, para bien o para mal. La palabra construye o destruye, alienta o deprime, calma o exaspera, activa el amor o hunde en el desamor.
Hablamos siempre como si de las palabras que vamos a pronunciar dependiera nuestra propia felicidad y la de la persona con la que estamos.
Por último, debes tener en cuenta que tus palabras siempre tendrán unas consecuencias. Por ello es conveniente pensarse bien las cosas antes de hablar.

martes, 6 de mayo de 2014

Locos de amor.

¿Por qué nos gusta una persona en concreto?
El momento de la vida que nos encontremos es muy importante. Hay que estar dispuesto a enamorarse.
He leído que los hombres se enamoran más deprisa que las mujeres. Aunque tanto ellas como ellos son igualmente apasionados.
Pero parece ser que hay una región cerebral en los hombres que va asociada a la integración de los estímulos visuales. Las mujeres se pasan media vida intentando gustar a los hombres.
Es increíble que las imágenes visuales sean más importantes que el olor. Somos como los primates con un sentido del olfato reducido. Por eso lo llaman amor a primera vista, no amor a la primera olida.
En las mujeres se ha descubierto en el cerebro áreas asociadas a la memoria y rememoración. La mujer tendía a mirar a un hombre y saber si será un buen padre o marido. Y también a recordar si es detallista o no.
Pero cuando estás loco de  amor, se haya mucha actividad en varias partes del cerebro. Y eso hace que se produzca dopamina, un estimulante natural que proporciona sensaciones de plenitud, euforia y cambios de humor.
Se trata de simple química, cada vez que producimos un pensamiento o tenemos una motivación o experimentamos una emoción.
El amor romántico llega a ser adictivo.
El amor romántico es un impulso más verdadero que el impulso sexual. Cuando estamos completamente enamorados, queremos irnos a la cama con nuestra pareja, pero lo que verdaderamente queremos es estar con esa persona cada minuto del día. Se crea una unión emocional. Una de las características principales del amor romántico es el deseo de contacto sexual. Cuando nos enamoramos pasamos a ser realmente posesivos.
El amor romántico es peligroso, lleva consigo una gran felicidad y una gran tristeza. Cuando hay rechazo se puede llegar incluso a la muerte.
Por eso el amor hay que vivirlo cuando es mutuo con pasión, ilusión y darlo todo. Y pensar en lo afortunados que somos por sentirlo.