viernes, 26 de septiembre de 2014

Entrégate...atrévete.

El placer no tiene edad. Cometemos el error de pensar que a partir de cierta edad el sexo ya no tiene cabida. No es cierto. Sí puede ocurrir en la menopausia que las mujeres tienen una disminución hormonal que produce atrofia de la vagina y falta de lubricación, lo que puede conllevar molestias a la hora de mantener relaciones sexuales. Pero hay tratamientos locales, como lubricar la vagina, para mitigar esos dolores. También los hombres sobre las mismas edades notan que ya no tienen 30 años, pero también hay remedios para solucionar estos problemillas.
No obstante no caigas en el error de pensar que el sexo es penetración. La sexualidad va mucho más allá.  
Huye de las rutinas, no tengas relaciones siempre en el mismo lugar, a la misma hora.. La novedad motiva; la rutina aburre. Simplemente recorrer la piel de tu pareja, la zona erógena más grande del mundo es puro placer.
Quien se entrega al placer de sentir cada momento vive una sexualidad plena, imaginativa y divertida; se regala una inyección de autoestima y sensualidad, despierta todos sus sentidos y se respeta a sí mismo y a los demás.
Pero disfrutar del sexo es responsabilidad tuya, debes darte permiso para hacerlo; no esperes pasivamente a que surja o el otro te lo dé.
Los límites los pones tú. Trata de ir un poco más allá. No tengas miedo y, si la otra vez dijiste "no", prueba esta vez a decir "si".
Mantén viva la pasión. Descubre cómo disfrutar de una sexualidad plena y sus beneficios. Empieza saboreando cada beso, caricia, recorre su piel como si nunca lo hubieses hecho...
Olvídate del trabajo, los niños, la lavadora, y redescubre el poder de la mirada, los aromas, las caricias, el gusto....Cuánto más disfrutas, más se despierta el deseo, y con él la pasión y vuestra relación.


martes, 23 de septiembre de 2014

¿Tenemos suficiente paciencia ante las cosas, con nosotros mismos y con los demás?

"La paciencia es la fortaleza del débil y la impaciencia la debilidad del fuerte". (Inmanuel Kant).
"Hay un momento límite en el que la paciencia deja de ser una virtud". (Edmund Burke).
"La paciencia es un árbol de raíz amarga pero de frutos muy dulces". (Proverbio persa).
"La paciencia tiene más poder que la fuerza". (Plutarco).
A veces las prisas nos impiden disfrutar del presente. Disfrutar de cada instante sólo es posible con unas dosis de paciencia, virtud que podemos desarrollar y que nos permitirá vivir sin prisas. La paciencia nos permite ver con claridad el origen de los problemas y la mejor manera de solucionarlos.
La paciencia es una virtud por la que soportamos con ánimo sereno los males y los avatares de la vida. No es un simple aguantarse, es parte de la virtud de la fortaleza y lleva a aceptar con serenidad el dolor y las pruebas de la vida, grandes o pequeñas.
La persona paciencia tiende a desarrollar una sensibilidad que le va a permitir identificar los problemas, contrariedades, alegrías, triunfos y fracasos del día a día y, por medio de ella, afrontar la vida de una manera optimista, tranquila y siempre en busca de armonía.
Es necesario tener paciencia con todo el mundo, pero, en primer lugar , con uno mismo.
Paciencia también con quienes nos relacionamos más a menudo. Todos tenemos defectos y por eso debemos ser pacientes con los demás.
Esperar un tiempo , sonreír, dar una buena contestación ante una impertinencia puede hacer que nuestras palabras lleguen al corazón de esas personas que actúan de manera contraria a la deseada o que simplemente no se encuentran bien y la pagan con los demás.
Es fácil escribir cosas sensatas, bonitas, buenos consejos....Pero es difícil hacer las cosas bien, reaccionar bien, encontrarse bien con nosotros mismos.
He aprendido que lo peor que hay es aislarse, cuando tengamos un problema o nos sintamos mal y veamos que nuestra paciencia se acabó.....Habla ,habla y habla con alguien. Echa mano de tu pareja, de tu familia, de tus amigos y te sentirás mejor.  Es la mejor terapia.