jueves, 23 de febrero de 2017

Te llevo en el corazón.



- Solo me queda decirte adiós para toda la vida, aunque toda la vida siga pensando en ti.
- Cuando le perdí lloré con el alma. No lloré físicamente, lloré de verdad, de la manera en que más duele, lloré sin lágrimas.
- Solo me queda el consuelo de pensar, que alguien que ahora está en el cielo, vela por mí.


 La muerte de un ser querido es una de las situaciones más dolorosas a las que nos enfrentamos en la vida.
Nunca estamos preparados sea cómo sea y cuándo sea.
Cuando se pierde a una persona querida se pierde a alguien que forma parte de nosotros mismos.
La vida nos cambia un poquito, nos hace como mayores.
Se modifica nuestra forma de ver el mundo y de enfrentarnos a él.
 Todos necesitamos hacer nuestro duelo. El tiempo suele curar las heridas, pero reconocer el dolor que nos causa una pérdida y actuar para sanarlo es algo que puede ser de ayuda. A continuación, enumero cinco ideas que pueden ayudarte a superar la muerte de un ser querido:
  1. Participa de las ceremonias. Los funerales y otras tradiciones pueden ayudar a la gente a atravesar los primeros días y a honrar la memoria de la persona fallecida. La simple presencia de otras personas que conocieron a tu ser querido puede ser reconfortante.
  2. Expresa y comparte tus emociones. No te reprimas si de pronto sientes que necesitas desahogarte llorando. No te preocupes si te resulta doloroso escuchar ciertas canciones o hacer algunas cosas porque te recuerdan a la persona que perdiste. Es normal sentirse así. Con el tiempo se volverá menos doloroso. Ten presente que puedes (y podrás) sentirte mejor a medida que pasa el tiempo.
  3. Habla del tema cuando puedas. A algunas personas les resulta útil contar la historia de su pérdida o expresar sus sentimientos. Pero en ocasiones, una persona puede no tener ganas de hablar sobre una pérdida y eso también está bien. Nadie debe sentirse presionado a hablar.

    Incluso si no quieres hablar, busca formas de expresar tus emociones y pensamientos. Comienza a escribir un diario sobre los recuerdos que tienes de la persona que perdiste y sobre cómo te sientes desde que no está contigo. O escribe una canción, un poema o un tributo sobre tu ser querido. Puedes hacerlo de forma privada o compartirlo con otras personas.
  4. Preserva su recuerdo. Crea algo que sea tu homenaje para recordar a la persona que falleció, o ríndele tributo plantando un árbol o un jardín, u honra su memoria en una forma adecuada, como puede ser participando de una carrera o caminata solidaria.
Dedico esta entrada a alguien muy especial:
Francisco: siempre te voy a llevar en el corazón. Tu acogida en estos 4 años ha sido maravillosa y nunca te olvidaré.Tus buenas caras, tus buenas palabras y aquél te quiero.