miércoles, 28 de agosto de 2013

Unas risas en una noche de verano...

Ya he vuelto de mis vacaciones, ahora poco a poco hay que ir adaptándose a la vida normal y prontito al trabajo, me considero una privilegiada al poder decir eso, tanto por lo de haber disfrutado de unas vacaciones y por la pronta vuelta al trabajo, tan necesario en estos tiempos.
Os quería decir que este verano y sobre todo una noche que salimos unas parejas a cenar e intentar bailar, fue muy divertida, especialmente porque no sé si os habéis dado cuenta que ahora salir a bailar es un verdadero problema...Hay sitios para gente muy joven y sitios para gente muy mayor.. y los que estamos en esa edad intermedia.. pues no sabes bien dónde meterte.
Pues bien, nos convencieron para entrar en un sitio que tenía buena pinta, los precios buenos, el local atrayente y una actuación de madrugada: un gogó masculino que parecía que nos iba a alegrar la vista a las chicas del grupo...A nuestras parejas les hizo menos gracia, aunque todos dijeron que estupendo.
Jaja...todo eran risas. Al principio cuando ya habíamos pagado y entramos y ya no había marcha atrás, vimos que la gente era bastante mayor, nosotros éramos los más jóvenes, la música no estaba mal, pinchaban de todo, desde lentas a música discotequera, salsita....Bueno, llegó la hora, eran las 1.30 horas de la madrugada y ahí sale el tan esperado gogó vestido de zorro, con capa y antifaz...enseguida intentamos colocarnos en buen sitio para ver el baile y fue prácticamente imposible, salieron de todos los rincones mujeres como locas de media 60 años y más, que se lo comían al pobre chico, lo manusearon todo lo que quisieron, gritos de histeria a doquier.. El chico era guapo, con sus músculos, bailaba bien, pero no pudimos casi disfrutar del espectáculo por la histeria colectiva y griterío. Los hombres se quedaban con la boca abierta de la reacción de estas mujeres.
¿Y después se quejan de los jóvenes? Estas mujeres qué les pasa, ¿están reprimidas?,¿no conocen varón?, ¿están muy necesitadas?...Pero lo que si es cierto que lo pasamos estupendamente y nos acostamos con un buen sabor de boca, después de muchas risas.