miércoles, 29 de octubre de 2014

¿Soy una persona consecuente?

-"Dar el ejemplo no es la principal manera de influir sobre los demás; es  la única manera." (Albert Einstein)
-"El hombre consecuente cree en el destino; el voluble cree en el azar". (Benjamín Disraeli).
-"En la vida no hay premios ni castigos, sino consecuencias". (Robert Green Ingersol).
Hay personas que cambian fácilmente de opinión dependiendo de quién tengan delante.
Podemos ver que existen personas que te dicen una cosa hoy, pero al día siguiente te dicen justo lo contrario. ¿Porqué será que cambian tan rápido de opinión?.
Todos tenemos una opinión más o menos hecha sobre las cosas que nos rodean, sobre la manera de vivir y pensar. Construimos nuestro pensamiento dependiendo de las ideas esenciales que tenemos. Tales ideas nacen generalmente de la propia experiencia, o de experiencias cercanas que hemos analizado y nos permiten sacar conclusiones.
Cada idea se modela en nosotros en los distintos momentos de la vida: niñez, adolescencia, vida adulta, etc. Algunas ideas persistirán hasta la muerte. Otras ideas cambiarán por motivos drásticos.
La validez de las ideas que tenemos se demuestran luego en la vida, en su eficacia, en que son ideas que se pueden llevar a la práctica.
No es extraño que con el paso del tiempo vayamos poco a poco modificando nuestras ideas y perfeccionándolas hasta hacerlas mejores.Las personas más cercanas son las que mejor nos van a escuchar.Todos admiramos a las personas consecuentes, que llevan a la práctica, lo que dicen y creen. Nos entusiasma ver cómo personas son fieles a sus principios e ideas. Pero ocurre en ocasiones que personas que dicen creer en algo concreto a la hora de actuar hacen justo lo contrario.
Acabamos fiándonos más de las personas consecuentes y consistentes, aunque no coincidan con nosotros, que de personas volátiles.
Debemos ser consecuentes y así no defraudaremos a los demás ni a nosotros mismos.
Evita ser radical en temas que afectan a otras personas.
Si cometemos errores, es mejor reconocerlos con humildad.
Antes de ver o atacar con ojo crítico a los demás, es recomendable recapacitar y reflexionar unos momentos y mirar hacia nuestro interior.

martes, 7 de octubre de 2014

¿Nos sentimos influenciados por una madre hasta siendo mayores?

"Ninguna lengua es capaz de expresar la fuerza, la belleza y la heroicidad de una madre".
"La mano que mueve la cuna, es la madre que manda en el mundo". (W.S.Ross).
"las madres son seres incombustibles que lo hacen todo por nosotros sin pedir mucho a cambio".
Una madre es a la primera persona que amamos y la primera persona con la que estamos en contacto.
La figura materna y paterna nos influye durante toda la vida y a todos los niveles: en el desarrollo de nuestra personalidad, a nivel laboral, en el terreno amoroso....Pero ¡ojo!, tenemos que tener cuidado en que esta influencia sea positiva y no todo lo contrario. A veces decisiones que se toman por seguir consejos casi impuestos de nuestros progenitores pueden cambiar el destino de nuestras vidas.
Dependiendo de la conducta de nuestra madre, nos puede hacer más necesitados. más ansiosos o depresivos...cualidades que impactan en nuestro éxito laboral y en nuestras relaciones sociales.
Hay madres perfeccionistas, que son las más comunes, suelen ser muy controladoras ,bastante ansiosas, siempre procurando el éxito de su hija/o y puede no parecerle bien ninguna pareja para su hijo/a.
El estilo de madre que más predomina en la actualidad, es la madre amiga. En algunas ocasiones esta madre sale de marcha con ellos y usa una ropa parecida a la de sus hijos. Este estilo es peligroso porque los hijos pueden sentir que no tienen a una madre. y pueden tener carencias afectivas y echar de menos normas y límites.
La madre ideal, sería la que lograra el equilibrio entre la sobreprotección,  el apoyo y la crítica. Esta sería la madre más completa, la que supiera guiar a su hijo y a la misma vez dejarlo que construyera su propio camino y ver la realidad de una forma crítica.
En la niñez y adolescencia necesitamos sentir a nuestros padres ahí, saber que los tenemos incondicionalmente, sentir su amor y cariño ante todo. Y esto no son solo besos a todas horas, más bien es sentir que se puede hablar con ellos, que me escuchan y que les importo. También es verdad que un abrazo es necesario y viene muy bien casi siempre.
Querer a los hijos, no es darles todos los caprichos, comprarles toda la última moda en juegos, móviles o ropa...No confundamos las cosas.
Ser padre, ser madre es difícil, pero con amor y paciencia se consigue casi todo.
Y como hija, tengo que decir que quizás ahí cuando somos mayores, necesitamos más decirle a nuestra madre un "te quiero" y sobre todo que sean comprensivas , se pongan en nuestro lugar y sobre todo desear la felicidad a nuestros hijos, se tomen las decisiones que se tomen.
Intentar siempre cuando somos madres no cometer los mismos errores que pudieron cometer con nosotras. A veces comprendemos mejor a nuestros propios padres cuando tenemos hijos.